Healthy Living

Encuentre en esta sección información importante para proteger su salud y la de su familia.

Pulmonía

¿Qué es la Pulmonía?

La pulmonía, también conocida como neumonía es una infección que produce una seria inflamación en los pulmones.

¿Cómo ocurre?

La pulmonía se produce cuando los pulmones se exponen a gérmenes distintos a los que se encuentran allí normalmente. Una pulmonía puede ser causada por infección por alguna de las siguientes:

  • La persona se expuso a una gran cantidad de virus o bacterias
  • Infección de hongos
  • Después de haber estado enfermo con por ejemplo gripe (influenza, la cual debilita el sistema inmunológico y afecta el recubrimiento de las vías respiratorias)
  • Si usted tiene una enfermedad crónica permanente como diabetes, bronquitis crónica o cáncer, que le hacen más sensible a todo tipo de infecciones

¿Cuáles son los síntomas?

  • Fiebre y escalofríos
  • Tos
  • Dificultad para respirar
  • Dolor en el pecho, sobre todo al inhalar
  • Dolores musculares
  • Tos con un poco de flema, que puede ser amarillenta o rojiza

¿Cuánto tiempo duran los efectos?

En general, comenzará a sentirse mejor 2 o 3 días después de comenzar los antibióticos. Si usted es una persona saludable, deberá volver a su estado normal después de aproximadamente una semana. Si usted tiene otros problemas médicos, es posible que tarde más en sentirse mejor.

¿Cómo se diagnostica?

El médico diagnostica la pulmonía a través de un examen (pregunta los síntomas y lo examina físicamente). Con el examen físico, el médico verificará la temperatura, cuan bien está respirando y si hay algún ruido en los pulmones. Existen otros exámenes que se utilizan para ver si tiene pulmonía y que a su vez sirven para determinar el tipo de medicamento que se le puede recetar. Algunos de estos son:

  • Radiografía de pecho
  • Análisis de sangre
  • Análisis de una muestra de esputo (flema que se obtiene cuando la persona tose)

Los síntomas de la pulmonía, de influenza y aún los de un simple catarro, pudieran ser similares. Sin embargo, los efectos y aún más el tratamiento de cada una de ellas es muy diferente. Conocer la diferencia puede ser crucial para que usted recupere su salud. A continuación le presentamos las diferencias entre estas enfermedades en cuanto a los síntomas más comunes.

¿Cuál es el tratamiento?

El médico determina el tipo de medicamento de acuerdo a su edad, otras condiciones médicas, cuán enferma está la persona y mediante los resultados de las radiografías y análisis de laboratorio. Si la pulmonía es causada por bacteria, se le receta antibióticos y descanso en el hogar.

La pulmonía más común hoy día es la forma viral que afecta mayormente a jóvenes y adultos mayores de 50 años.

Tratamiento en el hogar:

  • Tome los medicamentos inmediatamente siguiendo el plan que le indicó el médico
  • Descanse hasta que no tenga mas fiebre, dolor de pecho o esté corto de respiración
  • Tome mucho líquido para ayudar a eliminar la flema
  • Elimine las secreciones al toser. No tome medicamentos para la tos sin que el médico se lo indique
  • Si usted no se siente mejor en 2 ó 3 días, llame a su médico de inmediato.

¿Cómo puedo prevenir el tener pulmonía?

  • No fume
  • Vacúnese contra la influenza (anualmente)
  • Vacúnese contra la pulmonía neumocócica si padece alguna enfermedad crónica o es mayor de 65 años de edad
  • Mantenga una dieta balanceada
  • Realice ejercicios según le indica su médico

¿Qué debo saber sobre la vacuna de la pulmonía por pneumococo?

La vacuna contra la pulmonía por pneumococo es una inmunización que protege en contra de la bacteria neumocócica (Streptococcus pneumonia). Esta bacteria no sólo causa infecciones en el pulmón (pulmonía) sino también en la sangre (bacteremia), en la capa que cubre el cerebro (meningitis) y en otras partes del cuerpo. La vacuna protege en contra de la mayoría de las bacterias que causan la enfermedad pneumocócica y puede prevenir complicaciones serias y la muerte en las personas que tienen la infección. Una pulmonía puede ser causada por otros gérmenes, por lo tanto esta vacuna no protege para todas las causas de pulmonía, pero es bien efectiva en contra de la enfermedad por pneumococo que es la causa más común de muertes por pulmonía adquirida en la comunidad en los Estados Unidos.

La vacuna puede ser utilizada en cualquier persona, pero se recomienda su uso en los siguientes grupos de personas:

  • Personas mayores de 65 años (personas entre 50-64 pueden beneficiarse)
  • Adultos con enfermedades crónicas (asma, enfisema, diabetes, alcoholismo, cirrosis, etc.) o debilitantes (cáncer, VIH, etc.)
  • Personas con enfermedades de bazo o que hayan sufrido remoción de éste
  • Personas de 2 a 64 años en alto riesgo

El Centro para el Control de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) recomienda tener un máximo de 2 vacunaciones en su vida. Estas vacunaciones deben tener al menos 5 años de diferencia excepto después de los 65 años que se recomienda una sola vacunación.

No debe vacunarse si:

  • Tiene una infección activa
  • Es alérgico a thimerosal (derivado del mercurio) o haya tenido una reacción alérgica a la vacuna en el pasado
  • Posibles complicaciones a la vacuna son, enrojecimiento y dolor en el área de la punción. En casos raros (menos del 1% de los casos) fiebre, dolores musculares o reacciones severas en el área de la punción.
MITO REALIDAD
La vacuna de la pulmonía no es efectiva. La vacuna de la pulmonía protege de los 23 tipos de bacterias más comunes que causan la pulmonía.
Si me pongo la vacuna me enfermo de pulmonía. La vacuna no se hace de bacterias vivas, por lo tanto no te puedes enfermar con pulmonía.
No puedo ponerme la vacuna de la pulmonía y la de la influenza juntas. Puedes ponerte las 2 vacunas el mismo día pero debe ser en brazos diferentes.
Ya me dio pulmonía, no me tengo que vacunar. Lamentablemente la pulmonía puede reincidir en una persona si no se vacuna contra la misma.
Las mujeres embarazadas pueden vacunarse sin ningún problema. Debido a que se desconocen los efectos que la vacuna pueda tener en el feto y su desarrollo NO se recomienda a mujeres embarazadas ni lactantes a menos que sea referida por el médico.

Información provista por: Asociación Puertorriqueña del Pulmón

Nota: Toda la información aquí incluida tiene propósitos educacionales solamente, no debe sustituir la consulta o visita a su profesional de la salud.

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